"He atravesado el espejo"
Me ví directo al espejo y descubro que lo puedo atravesar. entré y me encuentro un prado lleno de flores y árboles llenos de frutas. buscaba algo… No sabía qué, pero estaba en busca de algo.
A lo lejos veo un montón de vacas y cerdos, algunas comiendo el pasto, y otras corriendo y saltando.
Mientras caminaba, no me sentía cansada, si no ansiosa.
Escuchaba algún tipo de cascada y necesitaba encontrarla, tenía sed, caminaba por donde me guiaba el sonido del agua.
Encontré la cascada, y era como de película: Grande, celeste y cristalina, bebí un poco de agua y me empecé a sentir cansada. Alrededor de la cascada había sapos, me levanté y me alejé, no me gustan en absoluto los sapos. Ya no sabía qué hacer, estaba dando vueltas sin rumbo y tenía una necesidad de salir de ese lugar. Empezaba a anochecer, hay un atardecer hermoso, decidí caminar sin rumbo; cuando pasé todos los árboles llenos de frutas, me encontré una cabaña, y decidí entrar... Primero toqué la puerta y como nadie respondió, intenté abrir la manija, y se abrió sola. Me encontré con una casa rústica, muy linda, y se preparando algo para comer, había un pastel de chocolate, estaba con hambre, así que espere a cocine bien y espere a que se enfríe.
Caí en cuenta que estaba en una casa extraña, me podía pasar de todo, así que salí de ahí e intenté volver por donde vine; en lo que caminaba, encontré un caballo negro, muy hermoso, dejé que me huela la mano primero, y me dejó que lo acariciara. Decido llevarlo conmigo, en lo que estábamos caminando suena un estómago, no era el mío, veo al caballo, y sí, era de él, así que ví a los lados intentando ver que podía darle de comer, cuando visualicé los árboles con diferentes frutas, supuse que quería una manzana, no sé cómo las sacaría del árbol, ya que eran muy altos, pero lo iba a intentar.
Me subo en el caballo, y aún así no alcanzaba, cosa que me hizo trepar el árbol, y por fin alcancé unas manzanas, las recogí del suelo. Le doy unas cuantas al caballo, al que de nombre puse pepi.
Paseamos un poco más, lo llevé a la cascada que había encontrado. Tenía mucha sed, cómo lo suponía. Estaba buscando un lugar dónde podríamos dormir calientitos, encontré una cueva que daba mucho miedo, estaba muy oscura y cerca de la cabaña misteriosa, no me arriesgué, así que busqué otro lado. Encontré un árbol muy lindo, con ramas en el suelo, se veía cómodo, le puse algunas hojas colocándolas alrededor y en medio, lo pruebo y, no, no era nada cómodo, pero a nada, preferí esto.
Se hace de noche y me recuesto entre el montón de hojas que había puesto en el suelo, junto a mi, estaba acostado, estaba pepi, él me servía de almohada.
Tenía mucho sueño, así que me dormí muy rápido.
Al siguiente día me desperté y estaba en mi habitación, todo había sido un sueño.
o no?…
No hay comentarios:
Publicar un comentario